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Resiliencia: el arte de volver a empezar...

  • Foto del escritor: K A L I B E T H
    K A L I B E T H
  • 7 feb
  • 5 Min. de lectura

¡BIENVENIDAS Y BIENVENIDOS A ESTE NUEVO EPISODIO!


Quiero iniciar con una historia breve: “La historia de Sofía”...


Sofía tenía 15 años cuando su familia pasó por una situación muy difícil: su papá perdió el trabajo y tuvieron que mudarse a una casa más pequeña. Además, su mamá enfermó y Sofía sentía que todo a su alrededor estaba cambiando demasiado rápido.


Al principio, Sofía estaba triste y preocupada. Pero en vez de rendirse, decidió afrontar la situación paso a paso. Empezó a ayudar en casa cuidando a su mamá, aprendió a organizar su tiempo para seguir estudiando y buscó pequeños trabajos después de la escuela para aportar algo a su familia.


No fue fácil. Muchas noches se sintió cansada y con ganas de rendirse, pero siempre se recordaba que su esfuerzo valía la pena. Con el tiempo, Sofía mejoró sus calificaciones, ganó una beca y animó a su familia a mantenerse unida en los momentos más difíciles.


Hoy, Sofía sabe que la resiliencia es mucho más que “aguantar”; es transformar las dificultades en fuerza para salir adelante.


¿Cómo podemos lograr ser resilientes?


pero antes...


¿Qué es RESILIENCIA?


La resiliencia es el proceso de adaptarse bien a la adversidad, a un trauma, tragedia, amenaza, o fuentes de tensión significativas, como problemas familiares o de relaciones personales, problemas serios de salud o situaciones estresantes del trabajo o financieras.


La resiliencia no es una característica que la gente tiene o no tiene. Incluye conductas, pensamientos y acciones que pueden ser aprendidas y desarrolladas por cualquier persona.


Pero... si nos enfocamos en los jóvenes, ¿Cómo podemos trabajar en ello?


Durante la adolescencia ocurren cambios en las esferas bio psicosociales y a cada adolescente le afectan, los vive y actúa ante ellos de diversas maneras, algunos especialistas refieren que estos cambios le crean una sensación de inseguridad e incertidumbre. Ante estas sensaciones pueden considerar la época de su vida y los problemas que la vida misma conlleva como amenazantes y entonces con el propósito de no experimentarlas, recurren a conductas y acciones no saludables y poco adaptativas.


A esto porque como individuos no poseen características como la fortaleza y confianza en sí mismo, competencia social, apoyo familiar, apoyo social y estructura social. En la construcción de la resilencia intervienen tanto recursos personales como de índole familiar y social.


Por ello, es necesario  que en los contextos familiar, escolar y social tengamos la mirada puesta en este sector de la población como una medida preventiva para posibles problemas de salud, de adaptación y de conducta en los adolescentes.


Como maestra de educación básica me he percatado que algunos jóvenes socialmente tienen dificultad para actuar exitosamente con su ambiente, para ser solidarios y confiables, para el intercambio de comunicación, tienen dificultad para lograr satisfacer sus necesidades, observando que requieren del fortalecimiento de la lealtad y de los lazos familiares.


Esto se debe a que muchas veces, estamos acostumbrados a que siempre nos digan qué es lo que tenemos que hacer, cómo actuar, cómo comportarnos, qué decision debemos tomar, etc. Debido a que hemos sido criados de esa manera y por ende el joven sigue esos mecanismos y así se pasa de generación en generación.


Sin embargo, se puede llegar a la creación de redes de apoyo familiares y sociales, permitiendo con ello que la población estudiantil pueda responder favorablemente. En la escuela, el grado de aceptación social entre iguales es importante y fundamental para el ajuste psicosocial y el éxito académico en la adolescencia.


Mediante la comunicación adecuada se logran establecer vínculos afectivos y a través de ella cada uno de los miembros puede manifestar sus emociones, expectativas y necesidades, aspectos importantes para el logro de la identidad en los miembros de la familia fundamentalmente en la etapa de los adolescentes.


La resiliencia puede ser un indicador de salud mental y de ajuste psicosociales, un factor protector para los adolescentes, ya que cuando se es resiliente, se está en mayores posibilidades no solo de enfrentar la adversidad, sino de desarrollar otras habilidades y fortalezas que permitan prevenir el desarrollo de algunos desórdenes mentales así como la tendencia a comportamientos destructivos para ellos mismos e incluso para otros, que pueden manifestarse en el ambiente más próximo del adolescente.


La resilencia se asocia a la confianza en sí mismo y en los demás al permitirle al individuo reconocer sus propias posibilidades, en el poder confiar en la ayuda que puede obtener de los demás y en el saber manejar los altibajos en la vida preservando la calidad de vida. Dejar de reconocer que en el logro de objetivos y metas existen obstáculos y condiciones que no siempre son favorables para el logro de las mismas: aceptarlo y seguir adelante, es un forma de ser resiliente.


Si eres docente, madre o padre de familia, te dejo algunos consejos que me han funcionado para trabajar la resiliencia con las niñas, niños y adolescentes:


  • Promover la comunicación: Escuchar y hablar es importante para fomentar la confianza y la seguridad.

  • Enseñar habilidades de resolución de problemas: ayudarlos a identificar las situaciones estresantes que enfrentan y a buscar soluciones prácticas.

  • Enfatizar la importancia de los errores: Deben aprender que los errores son una oportunidad para aprender y mejorar.

  • Fomentar la creatividad: Permitir que las niñas, niños y adolescentes exploren diferentes formas de resolver problemas y enfrentar desafios.

  • Fomentar el pensamiento positivo: Esto les ayuda a mantener una perspectiva más saludable y resistente ante los desafíos.

  • Fomentar la conexión con los demás: Ayúdalos a construir relaciones positivas con otros de su entorno escolar.


La historia de Sofía nos recuerda que la resiliencia es mucho más que resistir: es transformar los momentos difíciles en oportunidades para crecer. Todos enfrentamos pruebas en la vida, pero la verdadera fuerza no está en nunca caer, sino en levantarnos una y otra vez, aprendiendo de cada paso. Como Sofía, cada joven puede descubrir que dentro de sí mismo hay una energía increíble para salir adelante. La resiliencia es la luz que nos guía cuando todo parece oscuro, y es la prueba de que siempre es posible volver a florecer.

R E C U E R D A . . .


Soy una persona resiliente si:


  • Acepto que no todo está en mi control.

  • Soy consciente de mis potenciales.

  • Soy una persona autónoma.

  • Confío en mí y en mis capacidades.

  • Analizo los problemas de forma objetiva.

  • Obtengo aprendizajes de situaciones positivas y negativas.

  • Me adapto fácil y positivamente a la adversidad.

  • Tolero la incertidumbre.

  • Soy perseverante.


Te invito a que fomentemos la lectura con los siguientes libros:


  • Los cuatro acuerdos de Miguel Cervantes


  • Los siete hábitos de los adolescentes altamente efectivos de Sean Covey.


Estos libros ayudarán a ser mejor persona y tomar mejores decisiones.


Te deseo un día lleno de éxitos


Hasta la próxima.

 
 
 

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